Jubilarse no es dejar de orientar

Desde Colectivo Orienta, hemos invitado a compartir sus experiencias y orientaciones a varios compañeros y compañeras ya jubilados. Gracias a Mercedes Ruiz, Pepe Ginés, José Antonio Moreno, Asun Marrodan y José Manuel Castro por responder a este difícil encargo. ¡Gracias por seguir orientándonos desde vuestra experiencia!

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Farero de Estaca de Bares – Fuente: X. Abad, CC.

 

¿Qué nos espera a los orientadores y orientadoras tras la jubilación?, por Mercedes Ruiz

Lo primero que nos espera es una sensación de vértigo y una agradable sensación de que hasta el último día has hecho lo mejor que sabías y podías por esos alumnos y alumnas, que junto a sus familias, han ido pasando por tu vida.

Pero como jubilación viene de júbilo os aseguro que me encuentro feliz de no tener prisa, de poder ir a nadar cuando me apetece, de poder volver a deambular, por la mañana, en museos, tiendas o dar paseos por pueblos y ciudades que quería visitar.

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Autorretrato de @londones para #Dibújamelas

Feliz de poder ir a recibir a mi nueva nieta en febrero cruzando el charco y medio mundo pero, como decía un artículo reciente, me declaro sesentañera y no sesentona así que … No quiero dejar de tener mi vida de sueños y de compartirlos con los que quieren compartir aventuras. El cine y sus planes audiovisuales, la robótica de todos y para todos con sus planes de pensamiento robótico y la animación a la lectura en su múltiples facetas, me tendrán siempre ahí, hasta que la capacidad intelectual y física me aconsejen una retirada a otros menesteres pero mientras, por si se me oxidaba la neurona, esa tesis no presentada está ya en la revisión final por si llegamos a presentarla dos jubiladas, Conchita de blogmaníacos y yo.

Tampoco descarto dedicarme a escribir cuentos para mis nietos, recogiendo todos aquellos que he ido inventando y contando a tantos y tantos niños y niñas durante estos 40 años de aulas y de sueños donde ese personaje llamado doña Díriga …https://youtu.be/1R6J2nPnNf8

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Mercedes Ruiz

 


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Jubilación de Pepe Ginés, secretario de ASOSGRA – Fuente: ASOSGRA, Noviembre de 2016

Lo que espero de la jubilación: de mis planes, expectativas y de por qué he tenido claro optar por la jubilación anticipada, por Pepe Ginés

Cuando llevo un mes jubilado puedo decir lo siguiente. Sobre la decisión de jubilarse o no de forma voluntaria anticipada, en mi caso lo he tenido muy claro por los siguientes motivos:

  • Aunque a lo largo de mi vida me he debatido ante el gran dilema de si vivo para trabajar o trabajo para vivir, considero que la entrada en la etapa de jubilación voluntaria “hace desaparecer dicho dilema” y uno libremente opta por vivir con muchas mayores dosis de libertad. La LIBERTAD, uno de los valores más preciados de los cuáles puede disfrutar el ser humano, aunque algunos lo consideren una utopía, por los grandes condicionamientos que existen en la vida que la limitan, he de señalar que aumenta notablemente en la etapa de júbilo.
  • Pensando de forma generosa y altruista, en el caso de los orientadores y orientadoras se crea un puesto de trabajo para un orientador/a joven.
  • En las circunstancias actuales de crisis económica la pensión de jubilación que nos queda es bastante digna.
  • Entre los 60 y los 65 años hay un espacio temporal que, abordado adecuadamente, puede permitir disfrutar de forma intensa de esta nueva etapa de vida.
  • Liberación de la carga excesiva de responsabilidad (y ansiedad consecuente) a la que nos vemos sometidos como profesores, netamente superior en orientadores, por las funciones y tareas que nos adjudica la Administración.

¿Mis planes para el futuro inmediato? Uno tiene deseos de llevar a cabo cosas que por el trabajo no le ha sido posible: desarrollar aficiones, viajar, leer, dedicar más tiempo a estar con familiares, amigos, ir al cine, al teatro, escribir, participar en debates, hacerse voluntario de ONGs y contribuir a una mayor justicia social, de forma generosa, …La oferta de todo ello, en las capitales, es muy grande.

Una buena opción, por la que yo me he decidido, es la de inscribirse en la Universidad de Mayores (Aulas de Formación Permanente de Universidades) de lo cual existe oferta en casi todas las universidades españolas, con intercambio entre sus programas y también con universidades extranjeras. La Universidad de Granada creó una hace más de 20 años, con una oferta amplia de asignaturas, las cuáles son cursadas de forma diferente al alumnado que pretende la obtención de un título : hay materias troncales (Salud Integral, Historia de la localidad, Recursos Turísticos de la Zona, Psicología Práctica, Literatura,…), optativas, talleres (fotografía, idiomas, nuevas tecnologías,…). Se cursan con horario relajado, máximo de dos horas diarias, de lunes a jueves, … y no todas las semanas (cuando hay alguna fiesta o puente no suele haber clases en esas semanas,…). Y en torno a las Universidades de Mayores (que se extienden también a poblaciones alejadas de la capital), funcionan asociaciones de alumnos y amigos/as, que organizan todo tipo de actividades (teatro, senderismo, concursos, visitas, viajes, convivencias, encuentros personales, coloquios,…).

Algunas reflexiones finales: La actividad es buena, el ejercicio saludable es recomendable, el tener metas y objetivos evita la degeneración neuronal y aumenta la esperanza de vida…La pasividad y el sedentarismo todo lo contrario. Es bueno tener claro lo que es calidad de vida en la etapa de júbilo para poder disfrutar de ella. Los expertos nos advierten por ejemplo del peligro de caer en el síndrome del abuelo esclavo y se ha de tener en cuenta que ello puede anular el resto de planes. La posibilidad de uno decidir a qué dedica su tiempo, sin que venga impuesto externamente, tiene un valor incalculable.

Animo a los que tengáis dudas: ninguno de los orientadores y orientadoras que conozco que ha optado por la jubilación anticipada se ha arrepentido de la decisión tomada y os aseguro que la expresión de sus caras denota más relajación y alegría. ¡Por algo será!
Un abrazo desde Granada, de PEPE GINÉS.pepe-gines

 

José Ginés Hernández


¿Orientar después de la jubilación?, por José Antonio Moreno

¿Qué nos espera a los orientadores y orientadoras tras la jubilación? Desconozco el alcance o recorrido que pueda alcanzar la pregunta que proponéis. Porque aparte de otras muchas consideraciones que puedan hacerse, hay una muy principal: una exigencia básica para cualquier tipo de actividad orientadora pasa ineludiblemente por la capacidad de empatizar con las personas a orientar.

Y en el caso de la Orientación Educativa, que es la especialidad que logramos crear en su momento, la edad y la desconexión posterior del colectivo de jóvenes, obstaculiza de forma importante la efectividad de la tarea orientadora después de la jubilación. La distancia generacional no es un invento vacuo. Es real, existe y con ella hay que contar.

No propondría, salvo excepciones que tienen que ver más con la formación y docencia de orientadores, la prolongación del ejercicio de la Orientación Educativa después de la jubilación.

Cierto que para otra Orientación en etapas más tardías de la vida (orientación de adultos y orientación profesional), la experiencia orientadora de los profesionales jubilados pudiera ser más efectiva. Aunque tengo mis prevenciones. Pero no sería descabellado pensar que en el ámbito de la gerontología la función orientadora podría ocupar un campo profesional que hoy en día no existe y que, por propia experiencia vital, puedo atestiguar que es y cada día será más necesario. Vamos hacia una sociedad de viejos y nadie nos acompaña profesionalmente en ese camino que cada vez es más largo … y ciertamente difícil y complejo de afrontar. Porque es cierto que nadie nos prepara para la vejez, pero lo peor es que tampoco nadie nos acompaña en ese recorrido.

Como resumen y ofrecimiento efectivo de aportación cooperativa, siempre “al modo jubilar” (tranquilo, sin presiones y sin pretensiones…) del que habla Jose Manuel Castro, estaría dispuesto a participar en una recensión de materiales existentes en la red sobre la posible función orientadora para la vejez. Gracias a las tecnologías de la comunicación existentes la tarea no sería difícil.

Una gran parte de mi tiempo, la aprovecho para dedicarme al ejercicio físico, indispensable para poder mantener una razonable calidad de vida. En mi caso lo empleo en el golf.
Aprovecho la ocasión para mandar un fuerte abrazo a Pepe Ginés, por su reciente jubilación, y a todos los compañeros orientadores de España ya jubilados. A vuestra disposición.

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José Antonio Moreno

 


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Fuente: Asun Marrodan

En educación, nunca nos retiramos del todo, por Asun Marrodan

Pienso que, en EDUCACIÓN, aunque nos jubilemos, nunca nos retiramos del todo. Es tan intensa la huella que la docencia, la orientación y el acompañamiento en el desarrollo de los niños y niñas, de los jóvenes,… deja en los que nos dedicamos a esta profesión, que siempre buscamos y encontramos la oportunidad de seguir ENSEÑANDO (en el más amplio sentido de la palabra).

Indudablemente, nos quedan otras etapas de nuestras vidas particulares por desarrollar. Ahora es el momento. Y la edad no es ningún problema. En los últimos años la Neuropsicología ha avanzado inmensamente, y tengo bien claro que nuestra mente muestra una gran plasticidad para aprender y cambiar hasta el fin de los días. Seguir aprendiendo y aportando en otras áreas de nuestras vidas es de gran riqueza para nuestro entorno y para nosotros mismos. Es vital mantener la mente activa, así como ampliar nuestra capacidad de sentir y emocionarnos. Porque necesitamos crecer en humanidad. Pensamos demasiado pero no sentimos lo suficiente.

En mi caso particular, el tiempo sigue estando bien ocupado. A mi condición de abuela recién estrenada, sumo cada curso la realización de escuelas de madres y padres para educar con competencias emocionales (colegio Montessori), charlas formativas a Ampas, talleres en ARNAC (asociación riojana niños altas capacidades),… y otras actividades similares. Es demasiado lo que sabemos como para tirarlo por la borda. Para mí es una obligación personal revertir los aprendizajes de mi vida laboral y personal.

Todos todavía tenemos mucha responsabilidad en hacer de esta sociedad un lugar mejor donde el desarrollo del ser humano sea una absoluta prioridad. El modelo educativo debe estar basado más en la persona que en la enseñanza. Porque la sociedad debe ser construida por personas emocionalmente competentes. Tengamos en cuenta que hoy y cada día, entre todos, estamos creando el futuro.

Siempre me he planteado y me digo a menudo … Asun,… ¡Que tu huella sea buena! Que lo que permanece de nosotros y de nuestro paso por el mundo laboral, en la sociedad y en el universo, sea una fantástica contribución que nos llene de bienestar y nos haga sentir orgullosos de ello. Este es mi camino.

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Asun Marrodan


Somos lo que hacemos, por José Manuel Castro

¿Qué nos espera a los orientadores y orientadoras tras la jubilación? La respuesta a esta pregunta creo que debe contestarse partiendo de la más genérica, ¿qué nos puede esperar tras la jubilación? Para contestarla, reproduzco una frase de Galeano que siempre he tenido presente “Al fin y al cabo, somos lo que hacemos para cambiar lo que somos”. Desde que nacemos, nuestra vida gira en torno a ejes muy concretos que nos van definiendo y conforman nuestra personalidad: familia, amigos, estudio, trabajo, ambiciones, aficiones … Y sobre todos ellos y sobre todo lo demás, presidiéndolo como un gran tirano, el tiempo, impasible y vigilante, que unas veces nos apremia y otras nos permite respirar con tranquilidad.

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Fuente de la imagen: José Manuel Castro, 2016

Si durante nuestra infancia, la juventud, la edad adulta, hemos ido haciendo y enriqueciéndonos, adaptándonos a la realidad o intentando modificar aquello que no nos gusta, es decir, hemos ido haciendo y haciéndonos, cambiando lo que hemos podido y cambiándonos sin dejar de ser lo que realmente somos, llegaremos a la jubilación en plenitud. Hasta el mismo día de la jubilación trabajé con ilusión y entusiasmo, poniendo todo el corazón en lo que hacía, creyendo que mi trabajo era el más importante. Con esa misma ilusión, con ese mismo entusiasmo me planteo la jubilación.

Seguiremos, como en edades anteriores, teniendo unos ejes de referencia; familia, amigos, ambiciones, aficiones. Podremos seguir teniendo ganas de estudiar o de trabajar, por supuesto. Y sobre todo, ganas de seguir aprendiendo. No he perdido nada de eso. Pero mis prioridades ahora son otras. Y vuelvo a hablar del tiempo, pero ya no como un tirano que me condicionaba, sino como aliado y cómplice. Sigo haciendo cosas, muchas cosas: leo y escribo más, sigo haciendo deporte, paso más tiempo con mi familia, mantengo el blog de orientación del Instituto y he creado otro blog más personal, colaboro esporádicamente en una ONG, viajo, aprendo cosas nuevas como la fotografía, a la que me estoy aficionando, paseo por mi ciudad y descubro rincones hasta ahora desconocido. Pero todo de una manera más tranquila, sin agobios, sin crearme obligaciones, sin planificar, reflexionando y recreándome en lo que hago y en lo que podría hacer pero no hago porque no quiero. Ya no estoy pendiente del reloj; si no me da tiempo a hacer o terminar algo no pasa nada. Nada hay tan urgente que me impida saborear los pequeños placeres, disfrutarlos como pocas veces los he disfrutado.

Así que, para aquellos que ya ven cerca la jubilación y pueden estar preocupados sobre cómo gestionar su tiempo, vuelvo a la frase de Galeano y añado algo más: somos lo que hacemos para cambiar lo que somos y alcanzar la plenitud. Y esa plenitud se alcanza, como ya nos dijeron los filósofos griegos, con el ocio, con la ausencia de necesidad de estar ocupado. No tengáis remordimientos si os apetece dedicaros por un tiempo al dolce far niente. No hay mayor placer que saber que, si queremos, no haremos nada y, aun así, estaremos alcanzando la plenitud, porque lo haremos de manera libre y consciente. Pero también podéis crearos obligaciones, si queréis. Esa es la gran ventaja, la libertad de poder domar al tiempo.

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José Manuel Castro

 

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3 comentarios en “Jubilarse no es dejar de orientar

  1. Pingback: Qué nos puede esperar tras la jubilación – trecegatosnegros

  2. Imagino que queda en la memoria un sinfín de experiencias y múltiples agradecimientos hacia un trabajo donde el componente humano lo es todo. Disfrutad con esos recuerdos y haced de cada día un nuevo proyecto hacia el ocio pleno. Gracias y felicidades por vuestras magníficas aportaciones.

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