Las inteligencias múltiples. Parece que yo sí creo en unicornios: respuesta a Martí (2019).

En este artículo David González Gándara intenta responder a la visión de la teoría de las Inteligencias Múltiples de Howard Gardner que hace Jordi Martí (@xarxatic) en “De las inteligencias múltiples a la adquisición pedagógica de la creatividad” (2018). Sin duda, este es un tema controvertido y que tiene sus implicaciones en el aula.

Aunque hace ya muchos años que terminé en la Universidad mis estudios de Pedagogía y he seguido actualizándome sobre el tema durante los años que he trabajado como maestro, ha sido durante el último año cuando me he vuelto a sumergir con más profundidad al haber comenzado mi andadura como orientador.

En mi rutina de lecturas sobre educación, que para mí es una de las obligaciones de las personas que trabajan en orientación, incluyo algunas cuentas de twitter que me parecen enriquecedoras. He encontrado, entres estos tweets, una tendencia a criticar duramente la teoría de las inteligencias múltiples de Howard Gardner (1983). En concreto, una de las cuentas que en mi opinión promueve interesantes debates y aporta información bien documentada es la que lleva Jordi Martí (xarxatic), que se ha unido a esta corriente crítica. Estoy convencido que el debate es lo que nos hace progresar en el conocimiento de las cosas, así que me animé a contestar cuando leí uno de sus artículos (Martí, 2018). Pensé que se generaría un interesante debate, pero el texto que escribí como respuesta (González Gándara, 2019) pasó desapercibido. Algo después aproveché un tweet de Martí (xarxatic, 2019) sobre el tema para contestar. Este vez pensé que sí se crearía el debate, pero en su lugar sólo recibí indicaciones de que leyese más: “Aquí tienes un poco de bibliografía sobre el tema”, citando su artículo, que ya había leído. Yo aporté un enlace a mi texto de respuesta, pero la contestación que obtuve me hizo pensar que mi texto volvió a ser ignorado.

Por cierto, en bibliografía jamás debe ponerse al mismo nivel un blog (incluso que sea tan maravilloso como el mío), un artículo de una Universidad de esas que surgen cual setas, con investigaciones que llevan tiempo y realizadas por personas solventes (sin intereses directos). (xarxatic, 2019).

No entendí este comentario, ya que en mi texto yo citaba dos artículos, el de Lynn Waterhouse (2006), que es una de las fuentes principales de los críticos de las IM, y otro del propio autor (Gardner y Moran, 2006) respondiendo a Waterhouse. Pero Martí continuaba:

Y no es una crítica. Es, simplemente ver cómo me sorprende que, en ocasiones, se está dando la misma validez a las palabras de la Belén Esteban de la investigación que al técnico más cualificado de la NASA en referencia a cuestiones aeronáuticas. (xarxatic, 2019)

Este no es para nada el debate que yo esperaba. Hace poco, escribió otro artículo (Martí, 2019), donde volvía a hablar sobre el tema. Reiteraba lo mismo que había publicado en el artículo antes mencionado, y en otro anterior (Martí, 2014). Quise dar una nueva oportunidad al debate, pero volví a obtener una respuesta parecida:

“Siento no poder debatir con alguien que no lee lo que escribo y tiene ideas preconcebidas al margen de lo que dicen las evidencias e investigaciones.” (xarxatic, 2019b).

No sé si Martí leerá esto, pero como ejercicio personal, voy a comentar las ideas que el autor expone en sus artículos. El autor afirma: “Un país donde nadie se atreve a criticar algunos puntos que hacen que dicha teoría pueda no ser tan maravillosa como se plantea” (Martí, 2018). Los puntos a los que se refiere son los siguientes:

Punto 1: “Las ideas de Gardner se basan más en la intuición que en los resultados de investigaciones empíricas (Aiken, Lewis R.)” (Martí, 2018).

Es curioso que en la lista bibliográfica que aporta Martí en sus artículos no figure esta referencia. No he podido encontrar en qué libro o artículo escribió Aiken esta frase. He localizado, sin embargo, la misma cita en otros sitios web (Maurer, 2016). Lo que sí sé sobre Aiken es que es un autor conocido por escribir sobre tests psicológicos. Es lógica su actitud crítica hacia Gardner, dado que éste se ha opuesto siempre a la medición de la inteligencia mediante tests. Y respetable.

De todos modos, la idea que la Ciencia consiste únicamente en la demostración empírica de experimentos ha sido superada hace mucho tiempo. Esta idea se denominó empirismo, y se oponía al racionalismo, basado en los avances puramente teóricos. El pragmatismo es la forma de ciencia actual, donde se combinan las técnicas inductivas y las deductivas para generar conocimiento.

Más aún, no es cierto que no existan evidencias empíricas que sustenten la teoría de las IM. Gran parte del libro Frames of Mind (Gardner, 1983) está construido sobre la base de experimentos reales. Además, existen artículos de evidencias sobre la aplicación de las ideas de Gardner en la práctica (Kornhaber et al., 2004).

Punto 2: “Las formas de inteligencia que propone Gardner no tienen la misma importancia y valor. ¿Debe considerarse a alguien mentalmente limitado, al igual que uno que no haya desarrollado habilidades lingüísticas, si no tiene sentido del ritmo? (Sternberg, R.)” (Martí, 2018).

Sternberg es conocido por su propia teoría triárquica de la inteligencia, que frecuentemente se considera en la misma corriente de pensamiento que la teoría de las IM. Ambos se oponían al modelo psicométrico reinante. Los dos proponen modelos de varias inteligencias, en el caso de Sternberg, son tres: analítica, creativa y contextual. Como cualquier teoría, debe enfatizar sus diferencias con el resto de las teorías, así que Sternberg se dedicó a contrastar su teoría de la Gardner, aportando interesantes argumentaciones. Sternberg critica la teoría pero en todo momento la considera ciencia, al mismo nivel que sus estudios, matizando las diferencias. Por ejemplo, afirma sobre las IM (Sternberg, 1988, p. 42): “es una teoría de talentos, no de inteligencias”.

Con respecto a las ideas de Sternberg, tengo que decir que en mi opinión no es justo considerar más limitada a una persona que no ha desarrollado sus habilidades lingüísticas que a otra que no tiene sentido del ritmo.

Punto 3: “La teoría de Gardner no representa ningún planteamiento novedoso. Lo único que hace es cambiar el concepto “habilidades” (o talentos) que ya se habían formulado por el concepto “inteligencia”. Las habilidades, ya formuladas por otros autores (Thurstone, L.L.) en 1938 pasan a venderse bajo otro vocabulario. ¿Por qué es ahora cuando algo que se propuso hace más de setenta años se pone de actualidad? ¿Qué intereses hay tras ello?” (Martí, 2018).

Las teorías de Gardner se basan en muchas ideas anteriores, que se citan tanto en Frames of Mind como en muchos otros artículos. En concreto se menciona a Thurstone en cuanto a un autor que también pluralizó su idea de la inteligencia.

Sus teorías no se repiten, simplemente tienen algunos rasgos en común, como ocurre también con las ideas de Dewey, Piaget, Rogers, Kolb, Sternberg, Renzulli, Wiliam, etc.

Punto 4: “La teoría de Gardner no es legítima porque no hay tests específicos para medir las inteligencias que propone.” (Martí, 2018).

La teoría de las IM se basa en la oposición al uso de tests psicométricos. Sería absurdo que el autor diseñe tests basados en su teoría. En su lugar se propone adquirir un mejor conocimiento de cómo funciona el pensamiento de las personas observándolas en situaciones naturales. Este enfoque permite avanzar más allá de un modelo muy orientado a encontrar déficits, considerarlos problemas y tratar de corregirlos. Lo que se propone es, mediante esa comprensión más profunda del alumnado, realizar modificaciones en las tareas que les permitan desarrollar su potencial. Esta idea de una evaluación más auténtica es aceptada por otros autores influyentes, como Dylan Wiliam (2009).

Punto 5: “La teoría de Gardner es incompatible con el factor g (o habilidades generales). Se supone que la inteligencia está compuesta por una habilidad general que subyace en todas las funciones intelectuales (Spearman, C.) y, por ello, es incompatible con las inteligencias que se plantean” (Martí, 2018).

La teoría de las inteligencias múltiples no ha llegado a negar el factor g: “Yo no niego la existencia de g, pero cuestiono su importancia explicativa fuera del entorno relativamente estrecho de la escolarización formal.” (Walters y Gardner, 2010, p. 55)

Punto 6: “La teoría de Gardner es incompatible con las elecciones personales o los efectos ambientales sobre la inteligencia. Gardner sí que determina genéticamente las inteligencias; lo que no hace es considerar los efectos ambientales (de entorno) sobre la misma. Determinismo que obliga a que alguien sea como es porque genéticamente es así. Algo que impide dar valor al libre albedrío y a las elecciones personales” (Martí, 2018).

Desde luego, Gardner no opina esto. Repetidamente establece relaciones entre las inteligencias y factores del contexto.

Posibles factores genéticos limitan el grado en que una inteligencia puede realizarse o modificarse en el curso de una vida. Desde el punto de vista práctico, sin embargo, es probable que este límite biológico no se alcance nunca. Con la suficiente exposición a los materiales de una inteligencia, prácticamente cualquiera que no tenga lesiones cerebrales puede alcanzar resultados significativos en ese campo intelectual. (Walters y Gardner, 2010, p. 63)

Punto 7: “La teoría de Gardner expande la definición de inteligencia más allá de lo que podría ser considerado como útil. Es muy cómodo plantear respuestas a cualquier pregunta. El margen que permiten esas inteligencias es tan grande que permiten justificarlo prácticamente todo (de forma más o menos ficticia).” (Martí, 2018).

Esta afirmación se contradice frontalmente con las evidencias relatadas, por ejemplo, por Kornhaber et al. (2004) en 41 colegios que se basaron en la idea de las inteligencias múltiples en sus programas escolares durante un período de varios años. Es evidente que tanto este estudio, como algunos otros que se han publicado, también tiene sus críticas; pero creo que lo correcto es leerlos, analizarlos y criticarlos, no ignorar que existen. Recordemos que algunas de las críticas a las múltiples inteligencias se basan en la supuesta falta de evidencia empírica. De todos modos, es importante tener en cuenta que Gardner nunca ha defendido una única forma de aplicar sus ideas en el aula: “La respuesta más breve —y, a pesar de todo, la más correcta— es que no existe una receta para la educación de las inteligencias mútiples” (Walters y Gardner, 2010, p.80). De hecho, se ha mostrado sorprendido por la repercusión que su teoría ha tenido en las aulas.

Como psicólogo evolutivo (…) yo creía que mi trabajo interesaría principalmente a los estudiosos de esta disciplina (…) Mi teoría gustó a unos cuantos psicólogos, desagradó a unos pocos más y la mayoría la ignoró. (…) Existía otro público con un auténtico interés por mis ideas: el público de los profesionales de la educación. (Walters y Gardner, 2010, p. 14)

Además de estos siete puntos, Martí afirma algunos otros aspectos que me parece importante comentar. Por ejemplo, dice que Gardner: “llega a confesar que solo las ideó con el fin de poder defender su teoría” (Martí, 2018). Creo que esta afirmación se puede basar en el siguiente párrafo escrito por Gardner, en el que desde mi punto de vista no confiesa tal cosa:

No hay nada mágico en la palabra ‘inteligencia’. La he escogido a propósito para entrar en discusión con los psicólogos que consideran que el razonamiento lógico o la competencia lingüística se hallan en un plano distinto a la resolución de problemas musicales o a las aptitudes cinético-corporales. El hecho de colocar la lógica y el lenguaje en un pedestal refleja el esquema de valores de nuestra cultura occidental y la gran validez atribuida a los tests de inteligencia clásicos. Una perspectiva más olímpica ve a las siete inteligencias como igualmente válidas. Llamar a unas ‘talentos’ y a otras ‘inteligencias’ pone en evidencia este sesgo. Llamémoslas a todas ‘talentos’ si se quiere; o llamémoslas ‘inteligencias’. (Walters y Gardner, 2010, p. 51)

Al final del artículo propone una lista bibliográfica, lo cual considero muy adecuado. Martí ha demostrado documentarse sobre el tema. La mayor parte de los artículos citados critican más o menos las mismas cuestiones ya comentadas, en especial, el hecho de usar el término inteligencias. Sin embargo, me ha llamado la atención un par de cosas en esta lista de referencias.

El primer artículo de la lista (Akpunar y Dogan, 2011), critica la teoría desde el punto de vista de que contradice los principios del Islam, en concreto critica que Gardner vincule sus teorías a la teoría de la evolución de Darwin, ya que las considera incompatibles con el Islam. No voy a hacer comentarios sobre el tema.

También me sorprende la inclusión del libro de Armstrong (2009), ya que aparentemente se trata de una lista de trabajos críticos hacia las IM. Armstrong es uno de los colaboradores más estrechos de Gardner, y este libro en concreto es una propuesta completa para aplicar las IM en la educación. No sé si este título se ha colado en la lista, o si ha sido incluido como ejemplo de libro favorable a la teoría. De ser esto último, creo que se podrían haber añadido algunos otros también.

Hasta aquí he tratado de argumentar los puntos propuestos por Martí. Sin embargo, me cuesta aceptar la convicción del autor de que son evidencias que echan por tierra la teoría. Además, en algunos casos no puedo evitar pensar que han sido redactados sin leer las obras de Gardner. Es cierto que son opiniones documentadas y muy respetables, pero desde luego discutibles. Creo que estos puntos deberían haber sido confrontados a opiniones contrarias, así que voy a mencionar ciertas opiniones obviadas por Martí en sus artículos, las cuales me parece importante señalar para contrastar con las críticas expuestas anteriormente.

Como ejemplo del grupo de psicólogos que consideran la teoría de las IM como una teoría a tener en cuenta, o que creen en unicornios, mencionaré en primer lugar a Joseph Renzulli, considerado la referencia mundial en el campo de las altas capacidades. Su modelo de los tres anillos es el más popular en este campo. El autor por una parte muestra un pensamiento similar al de Gardner cuando afirma: “Es algo generalmente aceptado que la inteligencia no es un concepto unitario, sino que más bien hay mucho tipos de inteligencia” (Renzulli et al., 2016, p. 42). Además, menciona expresamente los trabajos de Gardner y de Sternberg como complementarios de sus propias teorías. Más en concreto, usa conceptos de estas teorías para la elaboración de su “portfolio total del talento”.

En este mismo sentido, no se puede pasar por alto el reconocimiento del autor por parte de instituciones de prestigio ampliamente reconocido. Gardner realizó gran parte de sus investigaciones en la universidad de Harvard, considerada una de las tres mejores del mundo, especialmente en el campo de la educación, donde sigue trabajando como profesor y principal investigador del proyecto Zero (http://www.pz.harvard.edu/who-we-are/people). La prestigiosa APA (American Psychological Association), que casi todos conocemos por su libro de estilo para literatura científica, le concedió el premio a la excelencia investigadora en 1984 por su teoría de las IM. También el Ministerio de Educación español mostró su apoyo a las IM mediante la colaboración con el proyecto Spectrum (Gardner et al., 2001), parte del proyecto Zero, que consiste en introducir en el aula estrategias de evaluación basadas en la teoría de las IM. En esta colaboración, además de participar en la edición de algunos libros originales del proyecto, se promocionó la publicación del estudio de Carmen Ferrándiz (2005) sobre la evaluación de los procesos cognitivos desde la perspectiva de las inteligencias múltiples. Menciono únicamente los ejemplos más relevantes de las innumerables instituciones que han mostrado su apoyo a Gardner.

Y no son estos los únicos autores que apoyan las IM. Una búsqueda en la base de datos de investigación ERIC (https://eric.ed.gov/) arroja una proporción mucho mayor de investigación favorable a la teoría de las IM que de artículos críticos. Por supuesto esto no es una prueba de que los artículos favorables deban ser más considerados, pero desde luego es algo que no se puede pasar por alto cuando se dice: “lo de Gardner se está empezando a derrumbar mediante investigaciones científicas” (Martí, 2018).

Para finalizar me gustaría aclarar que el trabajo de Martí me parece muy valioso. Suele proponer temas muy relevantes y aporta su opinión de manera documentada. Y además, en esencia, estoy de acuerdo con sus opiniones. Suscribo el propósito de este artículo, que es criticar ciertas modas educativas y la proliferación de la profesión de gurú educativo. También me apena ver a gente más interesada por algunos de estos gurús profesionales que venden recetas milagrosas como si fueran aquellos vendedores de elixires del oeste, y cuya única pretensión es poder dedicarse únicamente a esta actividad, que en las conferencias de los investigadores que realmente están trabajando por la mejora de la educación. Se muestra abierto, además, a la confrontación de sus ideas. Al final de uno de los artículo comentados dice:

Eso sí, como bien sabéis, este artículo, al igual que todos los que escribo aquí, puede ser comentado y criticado. Espero, al menos en este caso, que me aportéis pruebas de que lo que digo es erróneo porque, a mí no me cuesta cambiar la visión de las cosas si veo que estaba equivocado. (Martí, 2018)

Recojo el guante agradeciendo la motivación extra que el artículo de Martí me ha proporcionado para escribir sobre este tema. La cantidad de libros y artículos escritos sobre el tema de las inteligencias múltiples hace imposible introducir todos ellos en este análisis; sin embargo, creo que he conseguido recoger algunos de los más importantes. Finalmente, lo que me gustaría es haber aportado al debate alguna información importante que se estaba pasando por alto, y que otra gente se anime a hacer lo mismo.

David González Gándara.

Orientador educativo.

@mr_rookes

 

Bibliografía.

Akpunar, B. & Dogan, Y. (2011). Deciphering the theory of multiple intelligences: An Islamic perspective. International Journal of Business and Social Science, 2(11), 224-231.

Armstrong, T. (2009). Multiple Intelligences in the Classroom, 3rd Edition. Alexandria: ASCD.

Black, P., & Wiliam, D. (2009). Developing the theory of formative assessment. Educational Assessment, Evaluation and Accountability (formerly: Journal of Personnel Evaluation in Education), 21(1), 5.

Ferrándiz García, C. (2005). Evaluación y desarrollo de la competencia cognitiva: un estudio desde el modelo de las inteligencias múltiples (Vol. 166). Ministerio de Educación.

Gardner, H. (1983). Frames of mind: The theory of multiple intelligences. New York: Basics.

Gardner, H., Feldman, D. H., Krechevsky, M., & Manzano, P. (2001). El proyecto spectrum. Madrid: Morata.

Gardner, H., & Moran, S. (2006). The science of multiple intelligences theory: A response to Lynn Waterhouse. Educational psychologist, 41(4), 227-232.

González Gándara, D. (7 de mayo de 2019). Manual del aprendiz de brujo (I) [post de blog]. https://nuevarevolucion.es/manual-del-aprendiz-de-brujo-i/

Kornhaber, M. L., Fierros, E. G., & Veenema, S. A. (2004). Multiple intelligences: Best ideas from research and practice. Allyn & Bacon.

Martí, J. (2014, 2 de abril). Una aproximación crítica a las inteligencias múltiples. https://www.xarxatic.com/una-aproximacion-critica-a-las-inteligencias-multiples/

Martí, J. (2018, 9 de septiembre). De las inteligencias múltiples a la adquisición pedagógica de la creatividad [post de blog]. https://xarxatic.com/de-las-inteligencias-multiples-a-la-adquisicion-pedagogica-de-la-creatividad/

Martí, J. (2019, 23 de agosto). Unicorn Believers [post de blog]. https://xarxatic.com/unicorn-believers/

Maurer, R. (2016, 29 de abril). ¿Llegó la inteligencia a la tele? [post de blog]. https://www.ellitoral.com/index.php/diarios/2016/04/29/escenariosysociedad/SOCI-01.html

Renzulli, J. S., & Reis, S. M. (2016). Enriqueciendo el currículo para todo el alumnado. Ápeiron.

Sternberg, R. J. (1988). The triarchic mind: A new theory of human intelligence. New York: Penguin Books.

Walters, J., & Gardner, H. (2010). Inteligencias Múltiples. La teoría en la práctica. Barcelona: PAIDÓS.

Waterhouse, L. (2006). Multiple intelligences, the Mozart effect, and emotional intelligence: A critical review. Educational Psychologist, 41(4), 207-225.

xarxatic (2019, 23 de julio). Así nos va… recuperando “teorías” pedagógicas que, antaño fueron refutadas, y que ahora de repente vuelven a ponerse de moda porque hay gente que vive gracias a ese revival interesado. Falta mucha cultura pedagógica y ganas de leer más allá https://twitter.com/xarxatic/status/1153737072102060032

xarxatic (2019b, 26 de agosto). Siento no poder debatir con alguien que no lee lo que escribo y tiene ideas preconcebidas al margen de lo que dicen las evidencias e investigaciones https://twitter.com/xarxatic/status/1166080829006733313

12 comentarios en “Las inteligencias múltiples. Parece que yo sí creo en unicornios: respuesta a Martí (2019).

  1. Hay gente que cree en homeopatía e, incluso te pueden argumentar que la tierra es plana pero, al final, por muchos argumentos que imiten “lo científico”, no deja de ser menos falso. Eso sí, es interesante ver cómo descontextualiza mis tuits.

    Me gusta

  2. Yo creo que estas opiniones hay que encuadrarlas en una línea de pensamiento en la que las ciencias puras y la capacidad para la lógica y las matemáticas tienen una superioridad jerárquica e incluso moral. Para esta corriente, las humanidades no tienen el mismo rigor y la psicología o la pedagogía no son consideradas como ciencia. Por otro lado, tratar de convencer a @xarxatic es como tratar de buscar un cambio en tu claustro, intentando convencer al más reacio a cambiar de opinión. ¡Muy interesante el artículo!

    Me gusta

  3. “Admito sin reparos que la teoría ya es no actual. Varios campos del conocimiento han avanzado significativamente desde principios de los años ochenta […] Ya no me caso con la lista de inteligencias que inicialmente desarrollé”
    Howard Gardner (2016) Múltiple Intelligence: Prelude, Theory, and Aftermath. En R. J. Steinberg, S.T. Fiske y D.J. Foss (Eds.). Scientists Making a Difference. One hundred eminent Behavioral Scientists talk about their most important contributions. Cambridge University Press.

    Hay muchos autores, algunos de universidades tan prestigiosas como Harvard, y otros del mismo prestigio que Gardner, que, estando en contra del concepto CI, incluso no siendo especialmente entusiastas con la psicometría, critican a muerte la teoría de Gardner (y no por los test, o la psicometría o la falta de evidencias científicas solamente). No se sostiene tampoco desde el punto de vista neurocientífico. Pero independientemente de la neurociencia, por ejemplo, nombras a Renzulli. Pues lee, por ejemplo, las perlas que dice Steven Pfeiffer de la teoría de las inteligencias múltiples.

    Estoy de acuerdo en alguna cosa puntual de las que dices; pero en su conjunto estoy en desacuerdo con tus argumentos, como estoy en desacuerdo, en su conjunto, con la teoría de las inteligencias múltiples, como también lo estoy de buena parte de las teorías de la inteligencia. Quizás estoy muy influido por la neurociencia cognitiva (es decir psicobiología + psicología cognitiva). Y hablar de inteligencias independientes hoy día…

    Y tendrás que reconocer algo, lo de la inteligencia naturalista es de traca (por no hablar de la espiritual o existencial).

    <>. Howard Gardner.

    Le gusta a 1 persona

  4. Muchas gracias por compartir este excelente artículo tan bien argumentado y con tantas referencias!! Y gracias por el tono sereno y de respeto en el debate profesional sobre la teoría de las inteligencias múltiples que como dices es tan controvertido.

    Me gusta

  5. En mi caso, ha ido variando mi posición sobre la teoría de las inteligencias múltiples. Creo que es una clasificación interesante sobre diferentes dominios de aprendizaje, pero se ha utilizado de manera poco rigurosa para justificar prácticas educativas muy cuestionables.

    Me gusta

  6. Pingback: ¿Cómo será la Orientación Educativa “en la nueva normalidad”? Recopilamos las entradas de Colectivo Orienta durante el curso 2019/20. | Colectivo Orienta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s