Inexcluyendo, desorientando.

El blog Colectivo Orienta nació para hablar sobre Educación, Diversidad y Orientación hace casi 3 años. Por eso hemos querido reunir en la penúltima entrada del curso las palabras prestadas de seis profesionales que nos sirven como referencia habitual en redes y blogs para afrontar el reto de la inclusión desde la orientación y la educación: Raúl R. López Reyes, Mábel Villaescusa, Coral Elizondo, Antonio Márquez, María José G. Corell y Pilar Pérez Esteve.

La escuela graduada

En busca de la homogeneización o el dolor de tener que encajar: la escuela graduada.” – Foto: María José G. Corell

INEXCLUIDOS, por Raúl R. López Reyes

En España todas las Consejerías de Educación hablan de la atención inclusiva a la diversidad para así cumplir con la Ley (Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad de la ONU en 2006, asumido por España en 2008), bueno, “siempre que sea posible” añaden ?!!! (Señor Juez, le dicen, “no pude cumplir la Ley y he hecho justo lo contrario. Es que comprenderá Vd, que uno no puede cambiar tanto de repente, ya sabe su señoría mi pasado y mi falta de formación…“). Y siguen creando Aulas Específicas solo para alumnado muy diferentes -inclusivas dicen-, para otros cursos, extraer cualquier otro alumnado convirtiéndolos en más diferentes para no perderlas. Y siguen nutriendo Centros de Educación Especial -seguro que inclusivos también todos ellos-.

Foto 1 - Raúl R. López.jpg

Fuente de la imagen: R.R.L.R

NO ME SEGREGUES, NO ME SEPARES DE MI GENTE, deja que me toquen, deja que me hablen, deja que me sonrían y miren, deja que me amen… NO ME HAGAS NADIE.

Dice Paul Baudiquey, en un irrefutable poema de vida…

“Si nadie nunca nos hubiera tocado,
seríamos paralíticos.
Si nadie nunca nos hubiera hablado,
seríamos mudos.
Si nadie nunca nos hubiera sonreído y mirado,
seríamos ciegos.
Si nadie nunca nos hubiera amado,
no seríamos nadie”

Inexcluido…. Qué incluido me siento entre mis compañeros excluidos, cuidado por gente tan buena. Qué contento estoy cuando nos llevan a todos juntos de visita, un ratito a ciertas horas, a ciertos sitios; aunque tras la sorpresa demos pena, y a veces os sintamos el miedo tras las sonrisas. Claro, es normal, tantos juntos y tan desconocidos… Perdón por las molestias. Y gracias por vuestras ayudas.

LA VERGÜENZA TE AYUDA A VER. No es un desenlace, es el principio.

El primer paso para detectar una injusticia es que comparezca el sentido de la vergüenza“, dice Manuel Rivas, quien añade que, “es lo que va a hacerla visible como injusticia.

Hay un sensor muy especial que transforma ese golpe óptico de la vergüenza en partícula de conciencia. Ese desequilibrio eficaz que Victor Hugo vislumbró como «la posibilidad de una lágrima en los ojos de la ley», en una de esas épocas miserables, distópicas, en que la tarea de la verdadera justicia no es cumplir la ley, sino liberarla de ella misma. Fue la vergüenza, en estos últimos años en España, la que desactivó la suspensión de las conciencias ante injusticias miserables como la de los desahucios de personas ancianas y familias pobres, las mismas que enferman o mueren por un mal fuego, el «incendio de frío» de la pobreza energética”.

La vergüenza de segregar del aula de sus compañeros y compañeras al niño con diversidad funcional (no verle), para así no tener que aprender yo (y verme), a tenerle incluido, conmigo, con los demás, en su grupo y contexto natural. Al igual que la vergüenza de no poder estar yo conmigo mismo, esto es, con mis partes más excindidas, más rechazadas de mí. Añado yo.

Es transformar el agresivo ¡qué vergüenza! (ante y hacia el comportamiento, o simple visión del otro), en el amoroso y esperanzador, ¡qué vergüenza, buff!, cuando es la sentida ante lo descubierto en uno (en mí) mismo.

Más en: Orientación educativa sistémica, 26-5-2018

Raúl R. López Reyes

Raúl R. López Reyes

Psicólogo. Psicoterapeuta gestáltico en Huelva. Orientador educativo entre 1988 y 2017. Dirige la página de Facebook “Orientación educativa sistémica”.

 

 

Accesibilidad emocional en la escuela inclusiva, por Mábel Villaescusa

En el complejo entramado de interacciones entre barreras que impiden la inclusión y accesibilidad, el sentimiento de ser competentes o no en un determinado contexto está ligado a las emociones. Podríamos definir la accesibilidad emocional como la interacción entre los factores emocionales del alumnado, profesorado, familia y otros agentes educativos y el contexto de aprendizaje y convivencia. El resultado de esta interacción puede limitar, activando barreras emocionales, o, por el contrario, facilitar el aprendizaje y la participación del alumnado.

“Una china tirada a un estanque suscita ondas concéntricas que se extienden sobre su superficie, involucrando en su movimiento, a distancias distintas, con distintos efectos, al nenúfar y al junco, al barquito de papel y a la balsa del pescador.” (Rodari, 1998, p.13)

Un entorno que tiene en cuenta la accesibilidad en los aspectos emocionales es un entorno amable y comprensible, donde se da oportunidades de éxito académico y para participar a cada uno y a cada una en su medida. Debemos crear situaciones en las que demuestren lo que saben hacer. Y todo esto no quiere decir que no deba ser un entorno exigente que demande a cada alumno y alumna el máximo de su potencial, lo que significa es que esa interacción con el entorno debe ser lo más provechosa para el alumnado de forma que saque el máximo partido de ese conteexto, sea una interacción con los compañeros, un trabajo individual o una explicación nuestra. No hemos de renunciar a la exigencia ni al esfuerzo.

Jugado en la escalera

Jugando en la escalera – Foto: M. Villaescusa

Un contexto es emocionalmente accesible cuando tiene en cuenta la interacción de las emociones en las situaciones que se desarrollan en él y procura eliminar o reducir las barreras que esa interacción pudiera provocar.

Cada alumno y cada alumna tiene derecho a aprender y, lo que no es menos importante, a sentirse bien en la escuela. El reto de la inclusión es transformar las escuelas y, por tanto, las aulas, en entornos de aprendizaje y convivencia en los que todos los alumnos y alumnas se sientan acogidos, protegidos y reconocidos.

Más en: Accesibilidad emocional para el aprendizaje y la participación en la escuela inclusiva.

Mábel Villaescusa

Mábel Villaescusa

Orientadora educativa

Directora del CEFIRE Educació Inclusiva

 

 

El papel de la orientación en la inclusión, por Coral Elizondo

El rol de la orientación en la actualidad no puede seguir siendo el mismo. Hablamos continuamente de una escuela del siglo XXI, pero no reflexionamos sobre la orientación del siglo XXI; hablamos de transformación, de cambio, de innovación en las escuelas; pero la mayoría de las veces nos olvidamos de que con esta innovación debemos incluir siempre a todo el alumnado, nos olvidamos de que tenemos un orientador, una orientadora, en nuestro centro que puede acompañarnos en este proceso. Están de moda los decretos de inclusión; unos decretos de inclusión que son todo menos inclusivos; unos decretos de inclusión que permiten seguir segregando al alumnado más vulnerable, con etiquetas basadas en criterios diagnósticos clínicos; unos decretos de inclusión que no garantizan los apoyos ni los ajustes necesarios; unos decretos de inclusión que no conllevan itinerarios formativos obligatorios para todo el profesorado ¿A qué jugamos? Seguimos sin tener presentes a las personas más vulnerables, seguimos considerando que normalizar es homogeneizar, seguimos pensando que orientar es etiquetar para luego hacer recomendaciones individuales sobre el déficit; pocas veces se hacen recomendaciones para transformar el contexto y si se hacen caen en saco roto porque no se sabe o no se pueden hacer.

Foto 2 - Coral Elizondo.png

Es necesario replantearse el papel de la orientación, es preciso buscar espacios y tiempos para ello, es urgente pasar a la acción y romper con el papel de la orientación que vulnera el derecho a una educación inclusiva, un papel hegemónico de la orientación como juez y parte de la opresión social.

Más en: El papel de la orientación en la inclusión, 27-5-2018

Coral Elizondo

Coral Elizondo

Orientadora educativa

Blog: https://coralelizondo.wordpress.com

 

 

Evaluación psicopedagógica e inclusión educativa, por Antonio Márquez

La pasada semana salió a la luz un informe del Comité de los Derechos de las Personas con Discapacidad de Naciones Unidades denominado “Informe de la investigación relacionada con España bajo elartículo 6 del Protocolo Facultativo.” Este informe es fruto de una denuncia realizada por la Asociación SOLCOM en 2014 y que ha iniciado un proceso de investigación sobre las sistemáticas vulneraciones de derechos fundamentales de las personas con discapacidad que se producen en los centros educativos españoles. Como respuesta a este informe, el Gobierno Español ha publicado un documento, complementado por las diferentes Comunidades Autónomas en el que “manifiesta su desacuerdo y firme rechazo al sentir reflejado en el Informe del Comité respecto a la regulación y al trato que, según el Comité, reciben las personas con discapacidad en el sistema educativo español, y difiere sensiblemente de la posición asumida por el Comité en dicho informe.”

Foto 3 - Pixabay - A. Márquez.jpg

Fuente de la imagen: Pixabay

Largo y tendido he hablado en mi blog sobre las Evaluaciones Psicopedagógicas. En esta ocasión quiero referirme a lo expuesto en el informe.

La evaluación psicopedagógica que se realiza en los centros educativos españoles sigue poniendo el foco de atención en las necesidades educativas especiales del alumno. El hecho de que este “contra-informe” se centre en destacar los protocolos existentes para determinar las nee de los alumnos y las ayudas y apoyos y recursos que necesitan, pone de manifiesto un continuismo del modelo clínico, ya que se centra en los problemas que el alumno presenta y las soluciones ideales que se deben poner para que este alumno se ajuste a la norma que se dicta en los centros con carácter general para un alumno ideal.

La propuesta razonada de modalidad de escolarización determinará lo más beneficioso para el alumno. Sin embargo, esta evaluación psicopedagógica no recoge de manera expresa lo que el aula, los docentes y los centros deben hacer para remodelar sus prácticas, de tal forma que se ajusten a las necesidades de todos sus alumnos. El modelo único de enseñanza es inalterable e incuestionable.

Alegar que la normativa sobre Evaluación Psicopedagógica plantea que ésta debe ser contextualizada, participativa e interactiva no justifica que así se realice de forma efectiva

La burocracia, la sobrecarga de trabajo y el exceso de casos por orientador hace que éstos no dispongan de los tiempos suficientes para realizar esta definición de Evaluación. No se juzga a los orientadores sino al Sistema. En ocasiones no les queda más remedio que evaluar de forma estandarizada y ofrecer orientaciones duplicadas según diagnóstico y no según casos. Y ni pensamos en disponer de tiempos para hacer partícipes a otros profesionales, familias y compañeros. Además, en nuestro Sistema Educativo, tampoco está bien visto que en la evaluación psicopedagógica participen estos profesionales. Se entiende per se que las evaluaciones psicopedagógicas son funciones exclusivas de los orientadores. Se entiende per se que las evaluaciones psicopedagógicas son al alumno, no al contexto.

Más en: España responde a Naciones Unidas en relación a la Inclusión, 3-6-2018

Antonio Márquez

Antonio A. Márquez

Maestro de vocación y apasionado por la inclusión y la innovación educativa. Trabaja en el Equipo de Orientación Específico de Visuales de Granada.

Blog: https://siesporelmaestronuncaaprendo.blogspot.com/

 

 

Las incongruencias de la inclusión educativa, por María José G. Corell

Antes pensaba que la prioridad era que la legislación educativa española estuviera ajustada a la internacional (a la Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad de la ONU en 2006), que reconoce unos derechos que luego no estamos respetando. Además, es cierto que las condiciones que nos encontremos nunca van a ser las óptimas para la inclusión.

Hoy me he dado cuenta de que nunca he sufrido tanto la escuela como desde que la vivo como profesional, como orientadora. Yo fui una “niña buena”. Ahora sufro por las “niñas buenas” y, sobre todo, por los que no se adaptan, por los que no encajan, por las familias que acuden a una reunión con angustia y temor, por los que su futuro pende de un hilo y están al albur de lo que decida el profesional de turno… Es insoportable. No hay derecho a que ninguna persona y sus familiares pasen por esto. Creo que tenemos que decir BASTA, y no sé cómo traducirlo en hechos. Me dicen que hay que ser más positiva y construir, yo veo mucho bla, bla, bla, incluido el mío, (por el que pido perdón a quienes sufren en primera persona, no puedo ni imaginarme vuestro dolor). Me gustaría construir en positivo. Escribo lo que me sale y siento, lo siento

Vivimos, desde el modelo clínico, que es a la persona a la que le pasa algo. De hecho, cuando yo empecé a trabajar empecé como orientadora, trabajaba así: a mí me derivaban a un niño o una niña y yo pensaba que había que mirar a ver qué le pasaba al niño, para ver cómo arreglábamos al niño. En el modelo clínico tú eres el problema porque no encajas en lo que yo tengo, en lo que yo te ofrezco… Si lo cambiamos al MODELO SOCIAL, nos centramos en cómo aprendes, qué necesitas, cómo te manejas, cómo te mueves, cómo… x, para que yo me adapte a lo que tú puedes, y no al revés. Porque de la manera en la que lo estamos haciendo, hay que encajar, sí o sí…

Si hay un docente que trabaja por proyectos, que trabaja con el alumnado para que se pueda relacionar entre sí, que usa otro tipo de metodologías… no le va a sobrar ningún alumno (pero) si yo utilizo el libro, el libro que nunca va a poder ser algo adaptado a mi clase, nunca en la vida, por más que lo haya hecho el mejor especialista en el mundo…

Ahora mismo lo que yo pediría es no tener que escuchar muchas cosas que escucho o leo del mismo colectivo de orientadores educativos. Hacen falta muchos cambios, a muchos niveles, en muchos aspectos del ámbito escolar, pero a mí lo que de verdad me duele es ver algunas de nuestras propias prácticas en orientación, empezando por las mías. La primera que debo cambiar soy yo, pero le pediría a quienes les toca legislar esa congruencia necesaria para que no nos pongan a los orientadores en esa tesitura de tener que discutir, a menudo infructuosamente y de manera individual, en nuestros propios colegios.

Más en: Las incongruencias de la inclusión educativa, 17-5-2018

María José G. Corell

 

María José Gómez Corell

Orientadora en Comunitat Valenciana

 

 

Dar alas y poner viento a favor, ese es nuestro trabajo, por Pilar Pérez Esteve

Admiro a mis compañeros que preguntan a nuestros alumnos qué quieren aprender, qué les interesa. Admiro a todos los profesores que intentan cada día sacar lo mejor de cada uno, a los profes que ayudan a hacer la reseña de ese cine que nunca han visto en sus casas, a quienes animan a meter cámaras en los nidos que han preparado en nuestros árboles para que espíen cómo se cría un pájaro, a quienes les orientan para hacer ese mural en la puerta del instituto que nos recuerda que somos iguales, a los compañeros que los llevan a otros países para que vean que hay mundo más allá de su pueblo, a quienes les dan voz en nuestra revista, a quienes se dejan la vida por buscarles ese sitio para hacer las prácticas que tan bien le va, a quienes les enseñan a debatir de temas apasionantes, a quienes les ponen retos y les dicen que ‘ahí queda eso’…

Foto 5 - Pilar Pérez Esteve.jpg

Fuente de la imagen: P.P.E.

A quienes los suben a un escenario. A mis compañeros que cada día entran al instituto con una sonrisa. A quienes ponen pasión en lo que hacen. A quienes dudan, a quienes sienten a veces frustración y rabia y abatimiento pero… duermen y, a la mañana siguiente, siguen teniendo altas expectativas con los chavales. Año tras año. A veces nos pasa durante más de treinta años.

Más en: El eterno debate sobre lo justo y lo injusto, 21-5-2018

Pilar Pérez EstevePilar Pérez Esteve

Orientadora educativa en la Comunidad Valenciana

Página: http://pilarperezesteve.es

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Un comentario en “Inexcluyendo, desorientando.

  1. Es importante leer este artículo de principio a fin. Es decir, para quienes tenemos la visión de que la escuela antes que recursos, metodologías o incluso formación en técnicas y herramientas, necesita ante todo otra mirada.

    Nada podemos hacer ni enseñar a un docente cuya mirada sigue puesta en el alumno medio, nada podemos decirle sobre multinivel, evaluación comprensiva, cooperativo, o trabajar destrezas de pensamiento, porque si impronta reflejará siempre ese aprendizaje y tradición de querer llevar a todos los niños al mismo sitio, al mismo tiempo, de planificar su trabajo, de decirles qué han de hacer, hasta dónde pueden llegar, y cómo pueden hacerlo.

    El aula no es un autobús, ni el docente el conductor. El aula es un circuito donde hay ferraris y 600s, jeeps y motocicletas, bicicletas, patines y patinetes, berlinas, monovolúmen, y conductores a los que les gusta correr y a los que les gusta ir despacio disfrutando del paisaje, a los que les gusta el asfalto y a los que les gusta el campo. El docente no puede decirles dónde ir, pero si puede enseñarles a sacar el mejor rendimiento a su motor.

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